6/30/2009

Naufragios

No hacen falta muchas palabras. Bastan pocas cosas para entender que hay demasiadas.
Me refugiaré en los brazos amorosos del verano para no pensar.
Nadaré tan lejos de la orilla que ya no pueda vislumbrar los granos de arena, para ahogar ciertos recuerdos. Aunque se ya que volverán, prepotentes, flotando sobre las olas de la cotidianidad, empujados por el viento de los sentimientos.
Me gustaría enterrarlos, pero es imposible. Querría decir que no desisto.
Traspasaré la linea del horizonte sabiendo que después de ella la vida continúa. 
Esperaré la luz de un faro para no perderme en la oscuridad de la soledad, respirando el olor salado de la tristeza.
Seré náufraga tras la tempestad de amor sobre la playa de la incertidumbre, expectante de la tranquilidad del alma.
Mis lágrimas se confundirán con las gotas del mar pero nadie las verá. Serán silenciosas y aumentarán aún más su inmensidad. Son nada.
Pero se ya que eso no bastará...

2 comentarios:

  1. Escapar no es siempre la única salida.

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  2. Sólo espero que ese "siempre" se convierta en un "nunca".

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LOCURA(S)