Migas de locura
No soy más que el contexto de tu gran aventura.
6/15/2013
Habla bajito y tu voz sonará más fuerte.
Escribamos otra vez. Empecemos por lo fácil: a-b-c-d-e-... el abecedario y luego los números, 1-2-3-4. Quizá también las preposiciones, que me gustan más porque no todo el mundo se las sabe tan a pies juntillas: a-ante-cabe-bajo... O puede que mi cariño esté en ese carácter firme que tienen, quien sabe.
Y a partir de ahí ya podremos volver a buscar el sentido, aunque sea inconexo, poco a poco, que ya sabemos que Roma no se construyó en un día.
¿Estás muy perdido? Vuelve a casa y respira si te quedan pulmones, sino tendrás que fabricarte unos nuevos aunque sea a pedales y seguir nadando. Aunque atravesaremos océanos sabiendo ya que los problemas se eligen y las soluciones son poemas con rima asonante; pero, sobretodo, que los que siempre estuvieron cerca son los que te acompañarán mañana.
Ahora, como todas las mañanas, sonríe y lucha. Y baila bajo la lluvia, que no pasa nada porque de vez en cuando se empape tu corazón.
¡Buenos días princesa!
He soñado toda la noche contigo,
íbamos al cine y tu llevabas aquel vestido rosa que me gusta tanto,
solo pienso en ti princesa,
pienso siempre en ti.
(La vida es bella - Roberto Benigni)
De qué hablo:
Una Pizca,
¿Qué buscas?
| ¿Qué dices? |
3/03/2013
Let me in. Tomorrow.
Las bifurcaciones tienen ese algo mágico intrínseco que nos hace sostenernos por un hilo imaginando qué hubiese pasado si la decisión hubiese sido la contraria. Sigo, aún así, dejando migas allá por donde mis pies entonan el nuevo baile, al compás de una música que aventura un nuevo despertar.
Habrá sorpresas y dragones, finales felices y brujas malvadas. Todo para que cuando vuelva Alicia a su mundo éste se haya desbaratado lo suficiente como para seguir tan itinerante. Y así revivirán, o se darán por ya en paz, Ric, Jack, Moira, Monipenny, Lía, Teo, Adrián, Clara, La chica del Corazón Grande, la ácida de Cati, Algred, Silvie, Álvaro y otros muchos que aparezcan pintados en las estrellas.
Por ahora, un minuto de paciencia y unos cuantos más de apoyo, que se necesitarán allí donde me encuentre. Y en cuanto pueda hablar de más, caerán gotas para todos vosotros.
Mientras tanto, Gracias por vibrar conmigo. Y nos vemos pronto.
Miss Migas
¡La despedida! Maldito quien invento esa palabra. La gente debería llegar siempre. No debería irse nunca También sabe una desde el primer día que tiene que morirs,y eso no es un consuelo cuando llega la hora.
(La barca sin pescador)
1/01/2013
Hablemos de espacio en lugar de tiempo
A veces le gustaría vivir hace sesenta años. Y sentarse en
el café de la estación de trenes y poder oirlos partir, soltando humo y
avisando el largo viaje que quedaba por delante.
No sabía exactamente si observar desde la estación sería
suficiente o si, en un intento ahogado, correría en el último minuto para
intentar cazar el aliento de la nueva partida. Al fin y al cabo el ser humano
está un poco hecho así, demasiado asustado para cambiar pero lo suficientemente
consciente como para saber que si se queda tendrá que luchar todavía más fuerte
para que la ola no le sumerja. Mientras tanto resulta sencillo anclarse a
alguna mentira social sensiblona, abandonar el derecho a vivir y mecerse al
compás de la energía que los otros proyecten, chupando lo necesario para
vegetar.
-Venga, - le dijo Jack – es hora de irnos o no vamos a
llegar a cenar. Hoy el tiempo sí que no perdona.
Como si las campanadas fueran lo único que marcase realmente
una contrarreloj, tenía que estar perfecta para la cena de esa noche. Jen cortó
su mirada perdida y la levantó hacia él. Su tez nacarada perfecta y su moño
rubio enredado creando una exacta caracola le hicieron una vez más rendirse
ante ella. La abrazó con ternura, como si la estuviese salvando de un abismo
que sólo para él existía y dejaron la estación, lo que ella no sabía es que el
viaje ya tenía fecha.
I
think you're really too perfect to live in this world. I mean, all the
beautifully furnished rooms, carefully designed interiors, everything's so
controlled. There wasn't any room for any real feelings. None, between any of
us.
(Interiors)
De qué hablo:
Jack,
rubia como Jen
| ¿Qué dices? |
12/17/2012
El goce exige sequedad
La Navidad vuelve a llegar oscura, casi lúgubre. Por muchas luces que se empeñen que coronar la ciudad siempre quedará de fondo ese olor a lumbre de gruta profunda, de la que no querremos salir, asustados de lo que podamos encontrarnos fuera.
“-¿Sabe usted una cosa? -dijo el antigüedario-. Seguramente le voy a pagar un buen precio.
-Será una gran alegría para mí dijo Colin-. Todo me va mal ahora.
-Así es la vida. Las cosas no pueden ir siempre bien -dijo el antigüedario.
-Pero las cosas podrían no ir siempre mal-dijo Colin-. Se recuerdan mucho mejor los buenos momentos; entonces, ¿para qué sirven los malos?”
(La espuma de los días - Boris Vian)
¡Ah! Las fotos siguen saliendo de O'connor is dead.
11/27/2012
Y cuanto más riesgo, más rentabilidad.
Tu día cambia según el sonido del despertador que utilices. Hay veces, incluso, que tu cuerpo está tan programado que, minutos antes de que suene, tus ojos saltan y ya no puedes volver a cerrarlos.
Se levantó como cualquier otro día y escurriéndose hasta la cocina puso el hervidor a todo gas para hervirse su primer té, con cuatro galletas de las más tontonas e insípidas que le traían directamente desde la capital inglesa. Era una necesidad como cualquier otra antes de encerrarse en el cuarto de baño y disponerse hasta encontrar el yo que quería presentar ese día al mundo.
Tardó un poco más de lo habitual, el espejo parecía más difuminado que nunca y trazar la raya del corazón se hacía más imposible que nunca.
-Moira, llegas tarde, hoy te toca pasear a Draco - su madre apareció detrás de la puerta para largarse al minuto siguiente dejándole el recuerdo del nombre espantoso que le habían puesto al pobre perro, no había cara más desagradable que la del personaje del cuento.
Cuando salió de casa, con dos minutos de retraso en la mochila que lacraban su perfecta puntualidad inglesa, intentó que la prisa no se le atragantara en la garganta así que se enfundó en su enorme bufanda beige de invierno escondíendose bajo una pequeña boina a juego. Pero ya no le encontró. Ni a la salida de su casa ni en todo el camino que hacía cada mañana hasta el trabajo, esos dos minutos se lo habían robado.
Los semáforos estaban en rojo y las calles más ocupadas que de costumbre, algo que hacía extremadamente díficil manejar la bicicleta, sobretodo cuando desde los dedos se le había congelado hasta el esternón. El autobús ya había salido y sus mejillas sonrojadas, conocedoras de la espera de otros veinte minutos hasta el siguiente, le pedían a gritos un chorro de calor.
Entró en la cafetería más cercana y pidió un café con leche, bien cargado. Hacía por lo menos 2 años que no probaba la cafeina y Moira no sabía bien si lo hacía por necesidad de calentarse o por si esperaba que el bofetón de adrenalina pusiese de nuevo su día de vuelta a la rutina habitual; pero en el fondo era tan aburrida.
Le entregaron una delicada taza con un pequeño cuadradito de chocolate negro apoyado sobre el plato, junto con un trocito de papel doblado al que ignoró en un primer momento. Al fondo de la barra, un chico de pelo rizado, un tanto alocado, sostenía un zumo de naranja que levantó a modo de guiño cuando cruzaron sus miradas. Se levantó y, en aras de ser observada un poco más de cerca, pasó a su lado hasta el cuarto de baño.
-Sígueme- eso ponía el papelito, pero cuando se dio cuenta él ya había salido y su búsqueda le había hecho perder el siguiente autobús. Quién sabe qué se encontraría en éste.
Hace 40 años los beatles le preguntaron al mundo una pregunta muy simple, querían saber de donde venía toda la gente que estaba sola, mi teoría más reciente es que la mayoría de la gente solitaria viene de los hospitales, para ser más exactos, del ala de cirugía de los hospitales. Como cirujanos igormos nuestras necesidades para atender las necesidades de nuestros pacientes, ignoramos nuestras amistades y familiares para poder salvar a los amigos y familiares de otra gente lo que significa que al finalizar el día lo único que realmente tenemos es a nosotros mismos y nada en el mundo te puede hacer sentir más solo que eso. Hace 400 años otro hombre conocido tenía una opinión sobre la soledad: John Don, él creía que nunca estábamos solos, claro que quedaba mejor cuando él lo dijo, ningún hombre tiene una isla entera para si mismo, dejando a un lado todo eso de la isla... solo quería decir que lo único que una persona necesita es alguien que se le acerque y nos haga saber que no estamos solos, y ¿quién dijo que ese “alguien” no pueda tener 4 patas? Alguien con quien jugar, o con quien correr o con quien simplemente estar.
(Anatomía de Grey)
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