3/02/2014

Baños en chocolate y mañanas de desvelo



You cannot fix something that has changed. Because it is not broken, it has just learnt.
Evolution is in change. 




Yo aprendía contigo lenguajes paralelos: el de esa geometría de tu cuerpo que me llenaba la boca y las manos de teoremas temblorosos, el de tu hablar diferente, tu lengua insular que tantas veces me confundía. Con el perfume del tabaco vuelve ahora un recuerdo preciso que lo abarca todo en un instante que es como un vórtice, sé que dijiste " Me da pena, y yo no comprendí porque nada creía que pudiera apenarte en esa maraña de caricias que nos volvía ovillo blanco y negro, lenta danza en que el uno pesaba sobre el otro para luego dejarse invadir por la presión liviana de unos muslos, de unos brazos, rotando blandamente y desligándose hasta otra vez ovillarse y repetir las caída desde lo alto o lo hondo, jinete o potro arquero o gacela, hipogrifos afrontados, delfines en mitad del salto. Entonces aprendí que la pena en tu boca era otro nombre del pudor y la vergüenza, y que no te decidías a mi nueva sed que ya tanto habías saciado, que me rechazabas suplicando con esa manera de esconder los ojos, de apoyar el mentón en la garganta para no dejarme en la boca más que el negro nido de tu pelo.

Dijiste "Me da pena, sabes", y volcada de espaldas me miraste con ojos y senos, con labios que trazaban una flor de lentos pétalos. Tuve que doblarte los brazos, murmurar un último deseo con el correr de las manos por las más dulces colinas, sintiendo como poco a poco cedías y te echabas de lado hasta rendir el sedoso muro de tu espalda donde un menudo omóplato tenía algo de ala de ángel mancillado. Te daba pena, y de esa pena iba a nacer el perfume que ahora me devuelve a tu vergüenza antes de que otro acorde, el último, nos alzara en una misma estremecida réplica. Sé que cerré los ojos, que lamí la sal de tu piel, que descendí volcándote hasta sentir tus riñones como el estrechamiento de la jarra donde se apoyan las manos con el ritmo de la ofrenda; en algún momento llegué a perderme en el pasaje hurtado y prieto que se llegaba al goce de mis labios mientras desde tan allá, desde tu país de arriba y lejos, murmuraba tu pena una última defensa abandonada.

(Julio Cortázar).

2/15/2014

Cuore zingaro



-Precisamente por eso no escribo. Porque no quiero que nadie me lea. Y es quizá ese el motivo que impulsa que lo haga. Pero qué más da. A veces me pregunto por qué nos empeñamos el leer tanto si tenemos tantas cosas que releer.
Cati se sentía igual de ácida que la mañana e igual de volátil que el año que acababa de empezar. El autobús traqueteaba más de lo normal, los frenazos de la gente que no sabía conducir con lluvia multiplicaban el vértigo y el olor de cafetería que le gustaría escuchar en ese momento hacía que el viaje fuese más desapacible de lo normal.
-Vamos. - se levantó de golpe y él se quedó sin saber bien qué hacer.
-Quedan cuatro paradas, ¿dónde vas? 
Pero ella ya había salido por la puerta y caminaba derecha en busca de un buen café. Antes de entrar en el bar se giró, sacó una sonrisa del fondo de su ombligo y cogiéndole de la mano hizo una pirueta ante él.




Y si la situación se pone tan dura que los dos ocupantes del lugar no se dirijan la palabra, entonces tal compañía, embarazosa y tensa, lo deteriora a uno mucho más, y más rápidamente, que una soledad total. Por suerte, en este ya largo historial, tuve un solo capítulo de este estilo, y duró poco. Estábamos tan podridos de ese silencio a dos voces, que una tarde nos miramos y casi simultáneamente empezamos a hablar. Después fue facil.
Hace aproximadamente dos meses que no tengo noticias tuyas. No te pregunto qué pasa porque sé lo que pasa. Y lo que no. De modo que no tengo respuesta a ninguna pregunta tuya, sencillamente porque carezco de tus preguntas. Pero yo sí tengo preguntas. No las que vos ya sabés sin necesidad de que te las haga, y que, dicho sea de paso, no me gusta hacerte para no tentarte a que alguna vez me digas: "Ya no".
(Mario Benedetti).

1/16/2014

Tú me (te) regalas.


Trovo tra cielo e terra una sonata di Wagner
dalle cromie dure y volti seppia
dalle curve distratte e dagli accenti incalliti. 
Piena di angoli vuoti di tempo e di mani incerte, 
a pugni chiusi, eterne, colmi di lussuria,
profuse di profumi e ombre e miele
dove sognare è conseguenza di vedere, sentire, 
morire, 
Volare. 


Encuentro una sonata de Wagner entre el cielo y la tierra
sus tonos son ásperos y sus caras color sepia
tiene curvas distraídas y acentos endurecidos. 
Llena está de ángulos vacíos de tiempo y de manos inciertas, 
con los puños cerrados, eternas, llenas de lujuria, 
profusas de perfumes y sombras y mieles
donde soñar es consecuencia de ver, sentir, 
morir, 
Volar. 


O: «Exactamente. Haciéndole sufrir. No basta con la obediencia. Si no sufre, ¿cómo vas a estar seguro de que obedece tu voluntad y no la suya propia?. El poder radica en infringir dolor y humillación. El poder está en la facultad de hacer pedazos los espíritus y volverlos a construir dándoles nuevas formas elegidas por ti.
¿Empiezas a ver qué clase de mundo estamos creando?. Es lo contrario, exactamente lo contrario de esas estúpidas utopías hedonistas que imaginaron los antiguos reformadores. Un mundo de miedo, de ración y de tormento, un mundo de pisotear y ser pisoteado, un mundo que se hará cada día más despiadado. El progreso de nuestro mundo será la consecución de más dolor. Las antiguas civilizaciones sostenían basarse en el amor o en la justicia. La nuestra se funda en el odio. En nuestro mundo no habrá más emociones que el miedo, la rabia, el triunfo y el autorrebajamiento, todo lo demás lo destruiremos, todo.
Ya estamos suprimiendo los hábitos mentales que han sobrevivido de antes de la Revolución. Hemos cortado los vínculos que unían al hijo con el padre, al hombre con otro y al hombre con la mujer. Nadie se fía ya de su esposa, de su hijo, ni de un amigo. Pero en el futuro no habrán esposas ni amigos. Los niños se les quitarán a las madres al nacer, como se les quitan los huevos a la gallina cuando los pone. El instinto sexual será arrancado donde persista. La procreación consistirá en una formalidad anual como la renovación de la cartilla de racionamiento. Suprimiremos el orgasmo. Nuestros neurólogos trabajan en ello. No habrá lealtad; no existirá más felicidad que la que se debe al Partido, ni más amor que el amor al Gran Hermano.
No habrá risa, excepto la risa triunfal cuando se derrota a un enemigo. No habrá arte, ni literatura, ni ciencia. :Cuando seamos omnipotentes no necesitaremos más ciencia. No habrá ya distinción entre la belleza y la fealdad. Todos los placeres serán destruidos. Pero siempre, no lo olvides, Winston, siempre habrá el afán de poder, la sed de dominio, que aumentará constantemente y se hará cada vez más sutil. Siempre existirá la emoción de la victoria, la sensación de pisotear a un enemigo indefenso. Si quieres hacerte una idea de como será el futuro, figúrate una bota aplastando un rostro humano...incesantemente...
W:...Es imposible fundar una civilización sobre el miedo, el odio y la crueldad. No perduraría.
O: ¿Por qué no?
W: No tendría vitalidad, se desintegraría, se suicidaría.
O: No seas tonto. Estás bajo la impresión de que el odio es más agotador que el amor. ¿Por qué va a serlo?»
(1984, George Orwell) 

1/01/2014

2013+1



Hacía más de dos veranos que la Chica del Corazón Grande no sacaba la pluma a pasear. Había abandonado el frasco de la tinta en el fondo de un cajón que ya creía enterrado en el mar y había permitido que sus falanges se oxidaran tanto que ya no podía ni siquiera articularlas. Sus gafas amarillas  también debieron terminar con la misma suerte ya que la perspectiva se había distorsionado tanto que no había sido capaz ni de palpar su vientre.
Pero con la fortuna del viento que siempre la acompañaba, esa estrella que siempre había estado presente cuando aparcaba, el primer día por la mañana llegó la música que la llevaba a casa.
Fue así cómo se sentó de nuevo en su escritorio de manera, puso delante una hoja de papel en blanco y sus sueños volvieron a echar a volar.

Querido 2014, 
No quiero pedirte nada que no me haga feliz este año, así que voy a empezar diciendo que sólo quiero hacer más cosas de esas que me hacen estarlo. Te pido también una dosis ingente de ideas claras sumadas a una buena inyección de humildad para no olvidarme nunca de cómo pisan mis pies la tierra. Trabajo duro, compañerismo y amistad de la buena. Quiero nuevos proyectos, y cuidar los antiguos como bien se merecen, sí, esos que pese a labrarse desde hace tiempo siguen siendo tan presentes o más que los que se están forjando ahora. Salud, sonrisas, momentos que me dejen sin respiración, regalos que no tengan precio, viajes y escapadas, perderme por Berlín y volver a encontrarme en Singapur, caricias, carne de gallina y muchos más epílogos de estos que me gusta completar. 
Escribir, escribir, escribir y sonreír todavía más, pero sólo de felicidad, ya no valen sonrisas de fortaleza. 
Quiero canciones, oportunidades, un poco de radicalismo, imaginación a raudales y quererme un poquito más a mi misma. Aprender a decir "no", cometer errores y aprender de ellos, besos, besos y más besos, ayudar, mar, Juana y casa. Más libro y menos ordenador, detalles en cantidades industriales, recordar en el camino hacia delante, llorar de alegría y saltar al vacío. 

Y no, 2014, no te equivoques, no son propósitos. Esto, me lo debes. 

12/27/2013

Spezzeró le ali del destino, e ti avró vicino.


De esa manera su cuerpo se convirtió en su diario. Como sucedía en alta mar, el pirata marca su piel con un periodo especial de su vida. Algo que, viviendo con él hasta el fin de los días, no sólo lo alberga en el pasado sino que hace que lo conserve para siempre.




"Las relaciones no funcionan como lo hacen en la televisión y las películas. "¿Lo harán? ¿No lo harán?" Finalmente lo hacen y son felices para siempre. Por favor. Nueve de cada diez terminan porque no eran adecuados el uno para el otro para empezar, y la mitad de los que se casan se divorcian de todos modos. Y a través de todo esto, no me he convertido en un cínico. No es así. Sí, resulta que sí creo que el amor es principalmente sobre entregar bombones de chocolate, y ya sabes, en algunas culturas, una gallina. Puedes llamarme ingenuo. No me importa. Porque sí... creo en él. El punto es que... las parejas que en verdad son adecuadas el uno para el otro atraviesan por la misma mierda que todos los demás. Pero la gran diferencia es que no permiten que eso los afecte. Una de esas dos personas se pondrá de pie y luchará por esa relación cada vez, y si es lo correcto y tienen mucha suerte.Uno de ellos dirá algo." 
(Scrubs)